Y todo era para estar contigo:
o qué sé yo,
la locura son las sustancias
que mezclo de mal modo en mi cuerpo
como para perdernos
y alejarnos de los dioses estúpidos de la adolescencia,
de su influencia.
Va. Dime. Dime.
Prefiere mi locura
al tedio
mi sin razón
al intelectualismo
mis contradicciones
a la determinación.
Preferíme.
Muéstrale las rodillas
y los codos a la vida.
Folla conmigo.
Folla conmigo.
Folla conmigo.
Pero todo es como para no estar.
domingo, 21 de febrero de 2010
miércoles, 20 de enero de 2010
Siete
Los locos del tiempo nos escupen presente
desgastan recuerdos del niño de atrás
van haciéndose hueco en los ojos de la realidad
y nos enredan enredan dejando pasar minutos de espera.
[No es un error, se repite.]
sábado, 16 de enero de 2010
Al tipo que se enamoró en la madrugada.
He pensado e inventado, he repensado y reinventado cientos de modos y fórmulas educadas para acceder a ti, y descarté todos. Todos no responden a ti, a tu modo de caminar, a tu elección de tomar la acera de la derecha siempre y al final acercarte a tu destino, no respondían a tu modo de dar la mano... Tanto así te he analizado y no encontré la fórmula para acceder a ti, de preguntar a tus ojos de qué color son con mi mirada. Y es que soy tan tímido como un crío enamorado que teme el desprecio de una mirada. De qué color son tus ojos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)