A quien nadie querrá
y desechará como el perro babeante
en la puerta de un comedor de la costa
pero, igual, le importa un carajo
carajo, que nunca nadie lo amará
y él siempre tendrá a alguien que gastar
en nichos-catres del motel Manzana
y tú sabes, todas son tan fáciles
tan fáciles, tan fáciles, tan fáciles, tan fáciles
y tú nunca, alcohólico babeante
en las cantinas de malas mujeres peruanas
buenas ellas si se escurren por ahí
cuando hay dinero para sus caprichos de niñitas sin infancia y golpes
niñas sin infancia
que yo tuve a medias
y gasto —malgasto— con ellas
jodidas niñitas sin mí
y les resbala poesía
que intento escribir
mueren y yo también
yo me duelo
A ese man nadie nunca lo querrá
y tú sí
tú siempre
tú y tus visceras alcoholizadas.
Mostrando entradas con la etiqueta Costeños.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Costeños.. Mostrar todas las entradas
jueves, 2 de julio de 2009
Suscribirse a:
Entradas (Atom)